Viaje por África: Israel… Huyendo hacia Tel Aviv…

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Viaje por África

 

Luego de pasar unos inolvidables días familiares dando vuelta por las principales maravillas de Egipto y alrededores, las familias se volvieron a sus realidades y nosotros nos quedamos con la propia en el Cairo. Fue un momento bastante duro y complicado, pero a pesar de eso, teníamos muchas cosas interesantes por delante, y en un lapso no muy largo de tiempo, había un encuentro agendado con uno de nuestros hermanos de vida, para la realización del segundo documental que haríamos en este vertiginoso recorrido. El gran Federico Marcello estaba alistando motores, cámara y sonido, para salir a la caza de alguna interesante historia que valiera la pena ser contada en tierras israelitas y palestinas.

 

Desafortunadamente mientras esperábamos que el tiempo pase, se desató en El Cairo la revolución egipcia que buscaba derrocar a Mubarak, y la situación por un buen lapso de tiempo se vio algo descontrolada, hasta que en algún momento se desbordó, y literalmente, casi nos mata. Como no queremos hacer nuevamente el repaso de tan complejo proceso, les dejamos debajo los links a nuestro blog oficial por si les interesa saber como fue vivir de adentro todo el proceso de guerra civil y otras situaciones virtuales.

 

http://www.viajeporafrica.blogspot.com/2011/11/cairo-revolucionario-primera-parte.html

http://www.viajeporafrica.blogspot.com/2011/11/cairo-revolucionario-segunda-parte-los.html

http://www.viajeporafrica.blogspot.com/2011/12/cairo-revolucionario-tercera-parte.html

 

En algún momento logramos abandonar el país atravesando la frontera de Israel en busca de algunos amigos y un lugar donde dejar reposar un poco el quilombo emocional que traíamos de tanto estado de emergencia y locura militar. Atravesar el espacio lindero nos costó nueve horas de requisas y de preguntas, hasta que en algún momento nos dieron el ok para continuar tránsito hacia Eilat, y de ahí, abordar el primer bus que nos dejara en la capital del pequeño país, Tel Aviv.

 

El panorama cambió rotundamente, y aunque Israel a buenas y primeras no es un país en donde uno se logre sentir seguro (por motivos más que conocidos mundialmente), logramos dejar atrás la sensación de constante amenaza que nos venía persiguiendo durante las últimas dos semanas de vida. Desembarcamos en la estación central a las cuatro de la mañana, y ahí nomás, hicimos algunos llamados telefónicos para empezar a resolver nuestros destinos por los siguientes días.

 

Tuvimos algunas idas y venidas marcados por pequeños desencuentros, los cuales nos condenaron a dormir por un par de noches al aire libre, pero frente a uno de los spots más lindos que se puedan encontrar para la vagabunda empresa. A metritos del Mediterráneo, a pasitos de una de las calles más conocidas de la ciudad, Allenby, y a metros de un shopping que nos proveía de internet gratis y de un baño muy ameno para conservar un poco de  nuestra maltratada humanidad.

 

Luego de este difícil, pero disfrutable comienzo, las cosas fueron dando el vuelco esperado y todos nuestros amigos empezaron a turnarse para darnos un techo y un poco de diversión y distracción en las tierras de David. Amir, Anat, Neta, Netita y otro sinfín de gente entrañable con tremendo corazón, fueron los que ayudaron a despejar las dudas, el miedo, el hambre, el cansancio y nos devolvieron al estado de las personas que habíamos sido.

 

Así fue como empezamos a meternos de lleno en los usos y costumbres de este particularmente bello país, a asistir a las cenas de Shabat, a  caminar los coloridos mercados que mezclan musulmanes y judíos, a introducirnos al insuperable humus, y a asistir básicamente a todas las características y fuertes estados emocionales que se manejan en esta parte del mundo. Mucha religión, mucho conflicto, mucho chiste de atentado, pero también mucho amor y mucho corazón del lindo. Mucha música, mucho pub, mucho loco callejero. En definitiva… mucho Tel Aviv

 

La vida, luego de la revolución egipcia, volvió a ser vida, esa vida liviana y libre que veníamos experimentando desde hacía año y medio. Logramos recuperar nuestro foco y nuestro centro… Disfrutamos de rencuentros memorables, y del amor y la tranquilidad, que muchas personas lograron trasladarnos. Lo único que restaba entonces, era esperar algunos días más el arribo de Federico, para volver a decretar la famosa frase que sentencia: “Luz, cámara, acción”… y darle una vuelta de tuerca a todos los conflictos manifiestos…

 

La llegada a Tel Aviv fue un respiro necesario, una vuelta a la ruta, y en cierta manera, un volver a vivir… Después de tanto quilombo y tanto horror en Egipto, las cosas cobraron nuevamente significado en nuestras vidas, y la sensación y el placer de estar vivos, se trasladaron a cada segundo de nuestros días, dejándonos disfrutar hasta la mayor de las manijas de cualquier evento que se presentara… Daba lo mismo tener hambre, daba lo mismo dormir en la calle, lo importante es que estábamos sanos y salvos enfocando nuevamente hacia lo lindo de la vida… Salud y muchas gracias por acompañar!…

Hasta la próxima, y para quienes estén interesados en aventuras más detalladas, no dejen de visitar nuestro blog oficial: www.viajeporafrica.blogspot.com, sitio en el que encontrarán cada uno de los lugares que fuimos atravesando con sus respectivos personajes, historias y hechos que creemos valen la pena relatar. Gracias.

Un comentario para “Viaje por África: Israel… Huyendo hacia Tel Aviv…

  1. José Del Toro el dice:

    Hola chicos, los felicito, muy interesante relato! un abrazo, José.

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